Susana Illera Martínez nos presenta  una delicada antología de poemas y versos que giran en torno a sentimientos encontrados, amor y desamor, penumbra y nostalgia, euforia y claridad.

“Clara es aquel que olvida, que duele y empuja… Clara es aquel que ama, cobijado bajo la luna”.

La autora nos invita a sumergirnos en nuestras propias vivencias y recuerdos, y a palpar un escenario de sentimientos reales donde el lector puede ser “Clara”.

¿Ambigüedad, ángeles, contradicciones, sacrificios familiares y batallas internas? La sección de cuentos de este libro ofrece tres historias refrescantes, donde los personajes y sus diálogos, a veces monólogos, nos atrapan en situaciones con las que todos podemos sentirnos identificados.

Susana es una autora Colombo-Americana radicada en la ciudad de Miami, diseñadora y creativa de profesión. Clara, además de ser su seudónimo de escritora, se convirtió en el puente hacia ese mundo que nunca pensó revelar.

www.susanaillera.com

Redes sociales: @quienesclara.

Susana Illera Martínez es una autora colombiana con más de dos décadas de experiencia en publicidad, mercadeo y diseño. Radicada en la ciudad de Miami, Susana se especializa en la dirección de arte y desarrollo de empaques para marcas de consumo.

Su creatividad va más allá de los medios gráficos y representaciones visuales; desde muy joven descubrió su pasión por inventar historias y escribir fantasías dentro y fuera del ámbito escolar, obteniendo premios en concursos de oratoria y de cuentos. Su pasión por la palabra también se manifestó en oportunidades como locutora y productora en programas de radio en Ecuador, donde residió por 25 años.

Ayudada por su insomnio y su incontenible deseo de aprender cosas nuevas, decidió afrontar el reto de compilar sus escritos, editar y auto-publicar su primer libro.

En el proceso, algunos de sus poemas han sido puestos en música por el compositor Emmanuel Berrido, quien es uno de sus colaboradores. La obra de Susana se puede escuchar en «Nocturna para Soprano y Guitarra» (2018), y «Poemas de Color Púrpura» (2014) para barítono y piano.

Clara ~ Cuentos & Poemas, despertó su necesidad de continuar escribiendo; Clara, además se convirtió en su alias de escritora y en el puente hacia ese mundo que nunca pensó revelar. Hoy es una obra disponible para los amantes de la poesía y las historias con las que todos podemos sentirnos identificados.

CUANDO TE EXTRAÑO

Cuando te extraño

llueven suspiros

techo de luna

que abre la nada

se hace nieve y no vuelve más.

 

Cuando te extraño

muere el día

deseando abrazar la sombra

que da libertad a un beso

a un sueño.

 

Te extraño al llorar

bajo el cielo repleto de estrellas

a oscuras

entre música

en la sonrisa…

de aquella pequeña parte de ti

parte del amor de alguna vez

que hoy no está

y se ha convertido solo en algún ¿dónde?

en algún ¿cuándo?

cuando te extraño.


¿QUÉ HAGO CONTIGO?

 

¿Qué hago contigo?

si apareces en mis sueños

y te empeñas en mi realidad.

 

¿Qué hago contigo?

si me esparces tus delirios

y te atreves

a aferrarte a mi verdad.

 

¿Qué hago contigo?

si me amas y me olvidas

me recuerdas

y te vas.

 

¿Qué hago contigo?

si me inundas de cariño

y de lágrimas de sal.

 

Dime

¿Qué hago contigo, amor?

pero sobretodo, dime…

¿Qué hago sin ti?

 


¿DE QUÉ ESTÁ HECHA UNA MUJER?

 

Una mujer,

está hecha de viento,

para cobijar sus sueños,

y sentirse libre,

para convertirse en tormenta,

que a su paso deja huella.

 

Una mujer,

está hecha de tinta,

para teñir su nombre,

en corazones ajenos,

y dibujar la vida,

en su cálido vientre.

 

Una mujer,

está hecha de espadas,

que las empuña, sin egoísmo, sin temor,

para defender el alma.

 

Una mujer,

está hecha de música,

que apasiona al más apático,

y transforma al más nostálgico.

 

Una mujer,

está hecha de muchas cosas,

pero sobretodo…

está hecha de vida,

y la entregará sin dudarlo,

a cambio de un poco de amor.

 


ÁNGEL INQUIETO

 

Cuida mi mente

ángel inquieto

no llores nunca por mi tormento

en mi tristeza fuiste aquel cielo

y hoy me levanta tu libre vuelo.

 

Ser diminuto

de manos tibias

que a mis cadenas

el peso alivias

amiga mía, de mis entrañas…

¡sal de mis venas!

duerme en mis alas.

 

Niña de oro

¡rompe la brisa!

que, ante mis ojos

va tu sonrisa

soy toda viento

no tengo nada

más que esperanza

por ti sembrada.