Está escrito desde tiempos antiguos: mens sana in corpore sano – Mente sana en cuerpo sano. Desde el ámbito de la Programación Neurolíngüistica, la revista Poetas y Escritores Miami, se une a la celebración del Día Mundial de la Salud, resaltando la importancia de lograr el equilibrio entre la salud mental y la corporal.

Mente sana en cuerpo sano

Por Armando Butrón

 

El equilibrio entre nuestro cuerpo y nuestra mente es una de las posesiones más deseadas por los seres humanos en este tiempo en que  el estrés, el tiempo escaso para la actividad física, la ausencia de tiempos compartidos y el continuo avance e impacto tecnológico no permiten un balance de calidad de vida.  Representa un gran esfuerzo encontrar estabilidad en estos dos aspectos integrales del ser humano, ya que el uno sin el otro, o viceversa son fundamentales y codependientes para lograr plenamente esta particularidad. Es una realidad notable en la época que vivimos. El ejercicio diario, la curiosidad intelectual, el desarrollo creativo, la creación de vínculos humanos, la buena alimentación, además de tener un referente espiritual aunque no sea necesariamente religioso, son componentes fundamentales en el equilibrio entre una mente sana y un cuerpo sano.

De ahí que considerar la programación neurolingüistica en los planes del que busca ese equilibrio es esencial. Es un método que se ocupa básicamente de lo relacionado con la mente y la creación y aplicación una comunicación efectiva. Esta práctica se traduce en una gran contribución en el eficaz procedimiento encaminado a remover programaciones negativas y promover una mente saludable que permita la implementación de un mejor diálogo interno. Una mente sana es aquella que funciona en plena sincronía y unidad con las necesidades del cuerpo y el espíritu; por lo tanto es primordial tomar cuidado de ella, primero de manera que pueda comandar la conducta con que manejamos nuestro cuerpo y sus funciones orgánicas y finalmente convertirlo en un sistema de comportamiento cotidiano. Como consecuencia del cambio de actitud en la mente del dueño, un cuerpo sano requiere y obendrá el necesario mantenimiento físico del ejercicio con vistas a una mejor oxigenación a nivel celular, una mejor definición del tono muscular y un mejor desempeño cardiovascular.

milky-way-1023340_960_720Cuerpo y mente. Adquirir un nivel de consciencia en la función de estos dos componentes es el propósito de este artículo. Considerando que todas las programaciones, disciplinas y formación dependen de ese imparable pensar continúo que desborda toda imaginación desde la genialidad hasta la locura. Siempre la he comparado a un loco corcel que necesita de un buén jinete que sujete diestramente las riendas, en una forma metafórica. El ejercicio diario o frecuente contribuye a generar dosis de endorfinas las cuales son sustancias peptídicas producidas en el cerebro que bloquean las sensaciones de dolor y está mayormente relacionada con respuestas de emociones placenteras creando mucha serenidad y control emocional. Si se pudiera sintetizar actualmente en laboratorios tendría un costo inalcanzable comparada con cualquier otra droga. De manera que el mejor laboratorio que la genera es la glándula pituitaria y el ejercicio físico ayuda a este proceso, de ahí la razón absoluta por lo cual el ejercicio físico y los deportes extremos se convierten en una adicción que precisa de este suministro.

El paso efímero que llevamos cada día y la falta de tiempo son razones por las cuales justificamos para no hacer ejercicio o alimentarnos sanamente. Desde luego, si afirmamos que no tenemos tiempo para cuidar nuestro cuerpo, mucho menos vamos a encontrarlo para alimentar nuestra mente con meditación o referentes de orden espiritual. Debemos tener presente que estos dos componentes, mente y cuerpo necesitan darse la mano mutuamente y que en la fortaleza de ambos se edifica la fundación del templo donde reside nuestra inmortalidad, ante todo para quienes reconocemos que  somos espíritus ocupando un cuerpo temporal.

Todo se relaciona de manera inclusiva cuando los registros y efectos de nuestro contorno, aun sin que nos demos cuenta, funcionan en perfecta y natural armonía.  El impacto del medio ambiente, nuestras creencias y los efectos que nos ha causado la sociedad en general con sus sistemas políticos, académicos y religiosos, unidos todos a la forma en que  fuimos criados en el hogar, conforman nuestro propio paradigma y diseñan una escala de diferentes valores y peculiaridades. Esto es muy importante considerarlo desde el ámbito de la Neurolingüística, si se pretende rescatar al individuo y colocarlo en una posición saludable. Nuestro cuerpo físico es el producto de nuestra mente. Al ocuparnos de ella, primeramente adoptaremos una forma de vida controlada y responsable. Las decisiones que tomemos tendrán influencia en nuestro cuerpo físico. La integración de mente y cuerpo en una forma equilibrada y sana, fomenta en el individuo la condición absoluta de convertirlo en causa positiva, en vez de efecto negativo, hasta progresivamente llevarlo al estado de grandeza para el cual fuimos creados.

Armando A Butron.

Master Coach en Programación Neurolingüista.

Miami, Abril 14, 2016.