Por Marina Araújo
 
Va a nacer el niño
y órdenes de acero
lanzó en previsión
José el carpintero.
 
Y frente al pesebre
parado en la puerta
se ha quedado él
atento y alerta.
 
Ha dicho muy serio:
―El COVID no es juego
y nadie entrará
si alcohol no le riego.
 
Pregunta la virgen
con preocupación
―¿Y si viene el ángel
de la anunciación?
 
Y ha dicho José,
batiendo el bastón,
―tendrá que bañarse
con agua y jabón.
 
―¿Y entonces qué harán
la mula y el buey?
―pues igual que todos
que sigan la ley.
 
Por fin llegó el día,
día del nacimiento,
y todos se acercan
al ritmo del viento.
 
Vienen los pastores
con paso sumiso
pero san José
no les da permiso.
 
Parado en la puerta
les dice algo huraño:
―Usen tapabocas
y dense un buen baño.
 
 
Y cuando regresan
bien protegiditos
san José se aparta
sin más requisitos.
 
Ya frente al establo
se ha hecho una cola
con patos, ovejas
vacas, caracolas...
 
Hay mucho desorden
en aquella estancia
y algunos olvidan
guardar las distancias.
 
El gallo aprovecha,
entra hasta el pasillo
y sin tapabocas
se cuela el muy pillo.
 
Reclaman molestas
las bellas ovejas
y el gallo responde
―pues no tengo orejas.
 
De pronto a lo lejos
se ven las siluetas
de famosos magos
que siguen cometas.
 
Se acercan los reyes
con sus tres camellos
y todos preguntan:
―¿Podrán entrar ellos?
 
Pero ahí en la puerta
está san José,
sigue vigilando
cuidando al bebé.
 
―Por aquí no pasan
si no están aseados,
―ha dicho el patriarca
a los reyes magos.  
 
Y dice Melchor
en tono enojado:
―no me iré a bañar
lo hice el mes pasado.
 
Gaspar, por su parte,
también ha gritado:
―No me bañaré
yo estoy muy aseado.
 
Y corriendo grita
el rey Baltazar:
―si quiere bañarme
me debe atrapar.
 
Con gusto se baña
el trío de camellos
usan tapabocas
¡y se ven muy bellos!
 
Siguiendo su ejemplo
todos obedecen
y frente a Jesús
a Dios, agradecen.
 
Todos con sus cantos
honran a Jesús
y de pronto el gallo
canta un gran achúúús
 
Aterrados miran
al precioso niño
mas no se preocupan
él les hace un guiño.
 
(La virgen María
por tantos sermones
escuchó a José
¡Tomó precauciones!)
 
Admirados ven
esta maravilla:
¡el niño Jesús
lleva mascarilla!

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