Hispanic Heritage Literature Organization / Milibrohispano celebra el 1st. Hispanic Book Fair  2018  en el  Stephen P. Clark Government Center,  111 NW 1st St, Miami, FL 33128, entre el 15 y el 19 de octubre de 2018, de 8:00 AM – 5:00 PM.

Estamos honrados con la participación del escritor ecuatoriano Agustín Villacis Paz en nuestro evento. 

Actualmente es ciudadano Estadounidense, nació en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, y reside en la ciudad de Charlotte, Carolina del Norte, en los Estados Unidos de América. Obtuvo su título universitario en Administración de Empresas con especialización en Marketing en la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil y su título de Maestría en un programa conjunto entre la Universidad Espíritu Santo y profesores del Instituto Tecnológico de Monterrey, en México. Durante su carrera profesional ha alcanzado varias certificaciones en prestigiosas universidades de los Estados Unidos. Se inició en la carrera literaria con su primer poemario, Vertiente de mi Alma, con el propósito de contribuir al arte hispano en los Estados Unidos. Actualmente trabaja como Vicepresidente de operaciones de una prestigiosa empresa en Charlotte, Carolina del Norte.

También de Agustín Villacis Paz

  • Vertiente de mi alma
  • El espejo de las pasiones
  • Latidos de sombra viento y arcilla
  • Anaber

Otras publicaciones:

  • Su microrrelato “La niña y el Señor Sol” fue publicado en el libro Reino del silencio, en España.
  • Su poema “Sueños escritos sobre la Luna” fue publicado en el poemario Ciencia Ficción.
  • Su poema “Soñemos juntos” fue publicado en el libro El Reino del silencio, en España.
  • Su poema “Luz de estrella muerta” fue publicado en los poemarios Alma sencilla y Valores humanos, en España.
  • Su microrrelato “Cenando con mentirosos” fue publicado en el libro Cambios, en España, y en el libro Vida de Letras.
  • Su poema “Amor de amanecer” fue publicado en el poemarioTemporal de sentimiento, en España.
  • Su poema “Primavera” fue publicado en el poemario Origen, en España.
  • Su poema “El paraíso de tu aliento” fue publicado en el poemario Señales que procuran mi amor.
  • Su poema “Bosques en verano” fue publicado en el poemario Paraíso.
  • Su poema “Noches tuyas” fue publicado en el poemario A través de los naipes, en España.
  • Su poema “Despedida” fue publicado en el poemario Pájaros azules, en España.
  • Su poema “Esperanza eterna” fue publicado en el poemario Refugio, en España.
  • Su relato La bestia, sueños y quinceañera fue publicado en el libro Historias que cuentan, en Miami ,Florida, USA.
  • Su microrrelato viaje, sueño y embarazo fue publicado fue publicado en el libro Cascada de letras en España
  • Su poema “A las estaciones” fue publicado en el libro Lluvia deseada en España

Del Libro: El espejo de las pasiones

Poesía de amor

 

El paraíso de tu aliento

En el abismo del tiempo,
el sol de tu verano se marchó,
a una distancia fijada en los sueños de tu viento,
en la nave de un otoño, tu voz, se escuchó.

Más allá de tu propio infinito,
dibujaste las letras de tu canto,
y el cosmos miro atónito
las lágrimas escritas en tu llanto.

En el acantilado de tu sonrisa,
guardaste el cofre de un amor
y el mar trajo frente a ti la brisa,
de un beso suspendido y su clamor.

En el punto final de tu partida,
escuchaste mi última plegaria
aquella que te dio mi despedida
y le pidió al cielo te sonría.

Muy arriba se abre una ventana,
esculpiendo suspiros en el viento
como el agua que fluye en la fontana
en el paraíso de tu aliento.


Amor eterno

Un rostro dibujado con tu encanto,
apareció fungido en las notas musicales
de unos versos.

Tu mirada fusionada con la luna,
hacia latir tu nombre,
en el espacio de aquel árbol,
que hoy tiene mutilado sus recuerdos
Y tatuado un canto perdido en el tiempo.

Miro la distancia que separa este momento,
de aquel instante,
en donde cruce la pleamar de tus deseos
y salte al abismo de tus versos.

Recuerdo,
el amanecer en el acantilado de tu alma,
donde cobije tu espíritu con rayos de sol aquel verano
y flores y hojas arrojadas al viento.

Aquella serenata que nos dio el mar,
aún late en mi memoria,
confundida en el sonido de una ola
que amanece a la orilla de este canto.

Miro al cielo,

y te encuentro,

dibujando amor entre las nubes,

y recogiendo las lágrimas de mis ojos,

que caen en tu sepulcro

germinando mi amor eterno.

Mis palabras sembradas a tu oído

detienen el sol para mirarte,

y la luna disfruta la danza del amante,

al ver mis besos vanidosos

desnudar la geografía de tu alma.

Quédate quieta, respira,

escucha el sonido de un corcel,

galopando a media noche

sollozando a medio día.

Escribe en el pergamino

de tu mente, nuestro idilio,

dibújalo en idiomas confusos

para luego huir,

al destierro de mi amor.


 Adiós

Me quede atrapado a mi almohada,

soñando cada verso inconcluso

diciéndote adiós.

Me quede desfigurando hojas,

casi marchitas,

en madrugadas donde mis labios,

no te encuentran,

entre distancias,

que no se acortan, que se alargan,

entre las nubes que se disipan y se evaporan,

me quede anhelando cada migaja

de tu aliento.

Me quede maniatado en mi silencio,

sorprendido en mi propia vertiente,

encarcelado en mis pensamientos,

abrigado de tantas preguntas,

soñando con cada respuesta

Me quede en aquella orilla de la vida,

en donde, el flujo de una ola se estrella en un horizonte eterno,

recordando las caricias idas,

y solo mi almohada me recuerda tu cuerpo,

pues solo queda el vacío de una ruta imperfecta.

 

Me quede observando el mismo paisaje,

que vimos tantas veces

y los matices no son los mismos,

se interrumpieron en el espacio,

se estrecharon en la retina de mis ojos

Me quede con frio,

tratando de percibir mi propio lamento,

descubriendo imágenes ocultas en praderas eternas

de primaveras cortas.

Me quede solitario,

sentado frente a la orilla de la distancia,

entre mi propia existencia y una luna llena.

Me quede desojando minutos,

contando las horas,

con pedacitos de arena de océanos dormidos,

para lapidar el tiempo,

para deshojar el silencio,

para engañar la memoria,

con falsedades mundanas

llenas de sarcasmos hipócritas

vomitando ira.

Me aprisiono el cansancio de la espera,

me descubrió en medio del camino,

como lava que devora todo a su paso,

ardiendo en las entrañas de un volcán enardecido.

Me quede

esperando para siempre en aquella orilla,

en aquel mismo sitio,

bajo el mismo árbol

conversando con Dios

diciéndote adiós.

Pero, me miro a mí mismo,

y comprendo mi propia humanidad,

escucho los latidos de mis propios versos,

entiendo, que cada minuto que pasa

estoy regalando vida

Por eso, mejor me quedo

tendido sobre el lecho de mi huerto

mirando el azul del cielo

dibujando figuras entre las nubes

sintiendo la soledad acompañada de misterio,

dejándote ir como una hoja

suelta en el viento.