Columnas

Tibasosa se resume en una plaza principal con jardines de eterna primavera y adoquines añejos que dirigen a la población directamente a su colonial iglesia. En las cinco o seis cuadras al rededor de dicha plaza, todos los vecinos se conocen por nombre, ocupación y número de generaciones que han residido en el lugar. Las banderas de Colombia bailan al compás del viento entre las flores que adornan los balcones. Casas de colores, tejados terracota y caminos de polvo y maleza.


Fermina Ponce nos habla de la forma literaria que se moldea con el desarraigo y toma como base el planteamiento de las tres etapas creativas del escritor inmigrante mencionadas por Olszanski.


UNA POESÍA LLAMADA RAÚL “El poeta transgresor, pero no maldito” A propósito del 77avo. aniversario de su nacimiento   Por Yehudah Abraham Dumetz S.[i]   Nuestro Caribe y el valle del Sinú es un verdadero crisol en el que, durante cinco siglos y algo más, se han venido amalgamando formas […]


LA PATAGONIA RETRATADA COMO NUNCA A partir de una iniciativa suscitada por Milibrohispano Por Gustavo Di Crocce La Patagonia aloja en sus increíbles paisajes, decenas de miles de historias. La riqueza geográfica conformada por cadenas montañosas, lagos, valles, estepa, ríos, mar, glaciares e islas, son el diverso escenario al que […]


Dicen que, al cerrarse una puerta, de inmediato se abre una ventana.  Lo que no dicen —porque quizás no lo han vivido— es que a veces el portazo te deja aterrorizado y no te atreves si quiera a asomarte a esa ventana…