Margarita Dager-Uscocovich, nació en Guayaquil, Ecuador, en 1967 y reside en Charlotte, Carolina del Norte, Estados Unidos, junto a su esposo y su hija. Su primera novela publicada se titula No es tiempo de Morir dedicada al pueblo sirio, en especial a las mujeres y los niños que han sufrido los embates de la guerra. Con un lenguaje sensible, la autora logra conmover y persuadir al lector sobre la necesidad de no olvidar al hermano que sufre y que quizás lo único que le queda para vivir es la esperanza.

Gracias Margarita por conceder esta entrevista a Poetas & Escritores Miami. Para quienes no han leído la novela, cuéntanos brevemente de qué se trata.

La novela trata sobre las pérdidas, sobre lo que añoras, sobre lo sobrecogedor de la muerte a los ojos de un niño. Es acerca de la inocencia perdida, de los miedos y del camino que recorres para reencontrarte con la libertad. Pero, sobre todo, trata de no ser inmisericordes ante lo que le afecta a otro ser humano que está en estado de sobrevivencia.

Existe una línea muy finita entre la realidad y la ficción, y como autora, al haber escrito sobre un país en guerra, ¿qué sientes?, ¿cambió tu percepción?

Al vivirla a través de mis letras, me despertó a un mundo en donde todos coexistimos en una constante guerra. De una forma u otra intentamos sobrevivir. Los seres humanos tenemos la morbosa creencia de que la violencia es parte natural del diario vivir en la actualidad y que eso está bien; y no lo está. Mi percepción personal de la vida misma no ha cambiado. La vida es bella, sin embargo, con la novela he tratado de mejorar mi mensaje. Y es que si nos abandonamos a la maldad, que, si no nos sobreponemos a la brutalidad de la cólera o de la crueldad, actuando con empatía y responsabilidad, el impacto que tendrá sobre nosotros la violencia será devastador.

¿Los conflictos que presentas en la novela se aproximan a lo que sucede en verdad?

Los conflictos en la novela son cien por ciento reales. Hay violencia de todo tipo en estos países gobernados por el autoritarismo. El conflicto sirio no solo ha destrozado a un país rico en historia y en arquitectura como patrimonio, sino que ha desmembrado a cientos de miles de familias. Cada una de las aristas en esta guerra, las metrallas, granadas, explosiones, raptos, violaciones, secuestro y venta de mujeres, existe. Con respecto a esto, no he exagerado ni un ápice. La lectura sobre el conflicto sirio y sus consecuencias me sigue interesando y espero poder escribir una segunda parte con un final feliz.

Entre los comentarios que has recibido sobre la novela, ¿cuál o cuáles de ellos te han impactado y por qué?

He recibido comentarios muy gratos. En las discusiones a las que he sido invitada para hablar sobre No es Tiempo de morir, el común denominador de los lectores es: somos resilientes. Eso es verdad, el ser humano también tiene la capacidad de volver a empezar. Albergamos esperanza. El otro aspecto ha sido que, por medio de mi narrativa, he creado conciencia sobre nuestro entorno. Salir de nuestra zona de confort y ver que hay algo que podemos hacer es una forma de darle voz a los que la han perdido. Espero que sigan los buenos comentarios. Ya sabes, a veces somos un poco reacios a ser compasivos o tolerantes.

¿Cuál es el mensaje de la autora de No es tiempo de Morir?

He querido transmitir la belleza del mundo árabe, la ternura, las costumbres, el olor de la comida, de los paisajes por medio de los recuerdos de los protagonistas, la riqueza de su lengua, el exotismo de sus mujeres. Los árabes tienen muchas cosas buenas.

Asimismo, deseo, con la obra que he escrito, enfatizar que debemos ser solidarios y no olvidarnos de la fe. Debemos recordar que la fe es tener la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hay que estar seguro de que el tiempo de Dios, para todas las cosas, es perfecto y que los males nunca duran cien años. Al menos para mí, la fe es una verdad indiscutible. La confianza, la esperanza y el valor son actos de fe.

¿Qué es lo que te motiva a escribir? ¿Cuáles son las temáticas que te interesan?

No he encontrado un nicho específico. Me gusta explotar la versatilidad de mi escritura, aunque esto te suene petulante o descabellado. Me apasiona crear obras que lleven un mensaje o que creen conciencia. Me agrada despertar curiosidad. Como he dicho en varias ocasiones, o más bien desde siempre, es que me agrada escribir, punto. Me entretiene vivir en mis protagonistas, es divertido de vez en cuando dejar de ser uno mismo y experimentar otras realidades. Ahora mismo incursiono en el género erótico y me la estoy pasando muy bien.

¿En qué proyectos literarios estás trabajando en la actualidad?

Estamos llevando a No es Tiempo de Morir a otro nivel. Muy pronto estará en las manos del lector anglo, eso es algo que me tiene muy emocionada. Como proyecto inmediato tengo la presentación de mi novela en mayo, en Puerto Rico, gracias a la invitación de Ediciones Raíces. Están preparando un itinerario muy interesante y eso se los agradezco. Sigo con mi columna de viajes en La Nota Latina y con la de lectura en Revista Latina NC. Entre esas actividades, mi trabajo como intérprete y la nueva novela que estoy produciendo, tengo el tiempo copado.

No puedo dejar de escribir, escribir me mantiene activa mentalmente y viva. Creo que el día que no escribo, muero lentamente.

Muchas gracias, Margarita, por compartir con nuestra audiencia de lectores y te esperamos nuevamente para continuar conversando sobre tu trabajo y tus experiencias en el mundo literario.

Artículos Relacionados